Según el informe presentado por AECOC y NIQ, el consumo de carne ha experimentado un crecimiento destacado en el primer trimestre de 2025, con un aumento del 5,3% en volumen, siendo una de las categorías con mayor crecimiento junto con huevos y verduras. Este dato refleja una clara tendencia al alza en la demanda de productos frescos por parte de los consumidores.
Además, se anticipa que esta dinámica se mantendrá en los próximos años, con previsiones de crecimiento sostenido en el sector.
El informe también apunta hacia un cambio estructural en los hábitos de compra. La transformación demográfica (más hogares unipersonales y envejecimiento poblacional) está generando una creciente preferencia por modelos urbanos de comercio de proximidad, caracterizados por tiendas más pequeñas, digitalizadas y con una experiencia de compra más personalizada e inmersiva.
Este nuevo paradigma de consumo está impulsando la revalorización del producto fresco y de cercanía, en detrimento de los grandes formatos. El consumidor actual busca comodidad, calidad y sostenibilidad, lo que fortalece el papel de las pescaderías, carnicerías y tiendas locales como puntos clave de abastecimiento.
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