Provacuno, Interovic y Mercamadrid han organizado una visita al Mercado Central de Carnes dirigida a medios de comunicación, así como a los socios de ambas interprofesionales, con el objetivo de mostrar desde dentro el desarrollo del proyecto educativo “Detectives de la Carne”, una iniciativa que desde 2017 ha acercado el sector ganadero y cárnico a más de 7.000 niños de Madrid.
“Detectives de la Carne” está dirigida a alumnos de entre tercero y quinto de Educación Primaria y forma parte del programa Un libro abierto, del Ayuntamiento de Madrid, que complementa el aprendizaje del aula con actividades experienciales en la ciudad.
En el caso concreto de Detectives de la Carne, los niños y las niñas, junto a sus profesores, realizan un recorrido inmersivo de tres horas de duración por el Mercado Central de Carnes guiados por cuatro monitores especializados que combina dinámicas lúdicas y divulgativas.
El propósito es que los escolares comprendan la trascendencia económica y social de la actividad ganadera; el proceso de transformación de la carne; y la importancia nutricional del consumo de carne de ovino, caprino y vacuno en el marco de la Dieta Mediterránea.
Estos objetivos se trabajan a través de cuatro juegos diseñados específicamente para el programa: ‘Descubre la imagen’, ‘Autodefinido’, ‘Caminos y escaleras’ y ‘Twischis’.
Contacto directo con el corazón del sector cárnico
Gracias a ellos, los escolares se familiarizan con el vocabulario ganadero y conocen de primera mano el papel esencial que desempeñan sus profesionales, responsables del bienestar, la alimentación y el cuidado sanitario de los animales, así como que su labor es clave para la supervivencia del medio rural. Y es que, a través de esta actividad, se busca que los niños y niñas de entornos urbanos redescubran ese vínculo y comprendan que detrás de cada alimento hay personas cuya dedicación sostiene nuestros pueblos.
Durante el recorrido también aprenden cómo el pastoreo contribuye a la protección del entorno natural y que las ovejas, las vacas y las cabras ayudan a limpiar el terreno y a reducir la acumulación de vegetación, actuando como una auténtica barrera natural contra incendios y favoreciendo la biodiversidad y el equilibrio de los ecosistemas.
Además, también tienen la oportunidad de conversar con los mayoristas del Mercado Central de Carnes, quienes comparten anécdotas y detalles de su trabajo diario, permitiéndoles comprender mejor la labor de un sector imprescindible para el abastecimiento alimentario y estrechamente vinculado al medio rural.
Desgustación de minihamburguesas
Como cierre de la experiencia, a partir del próximo mes de marzo se incorporará una degustación de mini hamburguesas elaboradas con carne de ovino y de vacuno, convirtiéndose en una oportunidad para reforzar lo aprendido durante el recorrido a través de los sentidos.
Este salto cualitativo en la actividad es una herramienta de valor añadido que potencia los objetivos del proyecto y reafirma el compromiso de Provacuno e Interovic comoorganizaciones comprometidas con la educación alimentaria, la sostenibilidad del medio rural y la promoción de hábitos saludables, tal y como declaran sus responsables.
En esta línea, Javier López, director de Provacuno, valora muy positivamente esta actividad, que se lleva desarrollado de manera conjunta con Interovic y el Mercado Central de Carnes de Mercamadrid desde hace casi diez años. “Como parte de nuestro compromiso con la educación y la promoción de hábitos de vida saludables, consideramos que es fundamental el desarrollo de actividades divulgativas dirigidas a niños y niñas, de entornos más urbanos, para poder acercarles al sector productor e industrial de la carne de vacuno, ovino y caprino y darles a conocer, de forma didáctica y participativa, cómo se trabaja a lo largo de toda la cadena para garantizar un producto seguro y de calidad”.
Por parte de Interovic, su director Tomás Rodríguez, ha destacado la importancia de acercar a las nuevas generaciones a la realidad del campo “Es fundamental que los niños y niñas conozcan nuestro sistema de producción a través del pastoreo, porque la ganadería ovina y caprina es sin duda el eje vertebrador de muchos de nuestros pueblos, con múltiples beneficios sociales, medioambientales y económicos. Contamos con más de sesenta razas autóctonas cuyo legado histórico es imprescindible conservar para la cultura y el futuro de estas generaciones. Además, en un contexto marcado por el aumento de incendios forestales, el ovino y el caprino son el mayor desbrozador natural que existe, capaz incluso de llegar donde el ser humano no puede, ayudando a mantener vivo y protegido el territorio”.





